Ventajas del Sous Vide

Ventajas del Sous Vide

La técnica Sous Vide permite que los alimentos conserven todas sus propiedades nutricionales, además de los sabores, puesto que, al estar envasados al vacío, los jugos y vapores (sustancias hidrosolubles y volátiles) que se liberan se mantienen dentro del envase, permitiendo que estos lleguen al plato sin ninguna pérdida. La cocina a baja temperatura permite a su vez respetar la textura del producto.

Otra ventaja que ofrece el Sous Vide es la marinación de los alimentos. La técnica permite dotar de aromas y sabores concretos a los alimentos de una forma tan sencilla como envasarlos junto con la salsa o mezcla deseada. Una vez puestos a calentar, estos se cocinan junto con ella, absorbiendo todo el sabor y sin ninguna perdida

La falta de oxígeno impide la proliferación de microbios. Al estar envasado, el alimento no corre peligro de ser contaminado durante el proceso, además eso permite la aplicación de frío controlado, que reduce drásticamente la temperatura en poco tiempo eliminando cualquier tipo de patógeno. Una vez preparado, se puede congelar directamente garantizando la seguridad durante un año estando listo para su servicio. Además, gracias a las características de esta técnica de cocina, no es necesario el uso de conservantes ni aditivos para mantener el producto en perfectas condiciones.


Como se posee el control exacto y preciso de temperatura y tiempo de exposición a esta, el cocinero puede programar el dispositivo calentador y despreocuparse de la preparación del alimento, lo que permite la realización de otras tareas a la par, sin correr el riesgo de pasarse en la cocción. Además, con pequeñas modificaciones en tiempo y temperatura puedes conseguir que los mismos productos adquieran un aspecto diferente.

A diferencia de otros métodos como la fritura, plancha u horneado, el Sous Vide permite que todo el alimento se cocine a la misma temperatura, tanto por dentro como por fuera. Esto es una ventaja muy importante a la hora de preparar platos con cortes muy gruesos de carne. Por norma general, si se quisiera conseguir un punto de cocinado concreto en el interior de la pieza, la parte exterior quedaría excesivamente expuesta a la fuente de calor, corriendo el riesgo de "quemarla" excesivamente.

Una vez cocinada la pieza, el cocinero puede "rematar" el plato pasándolo por una plancha o sartén para darle ese aspecto de "grill", pero reduciendo la incertidumbre de que el producto quede demasiado hecho o crudo en su interior.

Otra ventaja clave es el ahorro que supone su uso. Por un lado se minimiza el uso del menaje necesario para cocinar un plato, se evitan humos, sartenes, paletas, cucharas, tenedores...etc. Y por consiguiente la posterior limpieza de estos.

Como el producto no llega a entrar en contacto con el agua, esta una vez alcanzada de nuevo su temperatura normal, puede volver a ser utilizada en repetidas ocasiones (a diferencia del aceite) y una vez finalizado su uso, no resulta contaminante para el medio ambiente.

En el ámbito de la restauración supone un gran avance en la cuestión del tiempo de preparación de los platos. A todo restaurante le gusta poder ofrecer sus mejores creaciones en el menor tiempo posible, pero hacer un solomillo con salsa de manzana, guardarlo para cuando sea necesario y servirlo entonces como recién hecho resulta muy complicado. Sin embargo con el envasado al vacío puedes preparar este solomillo, guardarlo el tiempo que necesites y, cuando sea necesario, tener 2, 3 ,4 o los solomillos que sean necesarios, todos calientes a la misma temperatura (sin quemarse, ni sobrecocinarse) durante el tiempo que necesites.